Comparte este Post

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email

Día 7. Retroceso. 3 cosas que nos retrasan.

Toda esta semana hemos hablado de reedificación, hemos hablado de palabras que nos ayudarán en ese propósito, Reencuentro, Restauración, Reedificación, Reinvención, Reconstrucción, enfocamos nuestro devocional en estas palabras para entender que un reinicio, o una reedificación es un proceso, que no se toma a la ligera, que requiere tiempo, una restauración, pero que podemos paso a paso, poco a poco, pasar este proceso y empezar a vivir una vida en plenitud con Dios.

Terminando este devocional quiero hablarte de retroceso, algo por lo que ninguno de nosotros queremos pasar, pero que muchos pasan por desconocer las señales que nos llevan eso. He aquí algunas palabras que nos ayudaran a entender porque retrocedemos o no avanzamos.

  1. Resentimiento (Falta de perdón).

Cuando decidimos avanzar, siempre lo pienso así, el camino no es fácil, es mejor llevar una carga ligera, ¿cuantas cosas innecesarias hemos empacado alguna vez en la maleta? Ir ligero significa que podemos avanzar más rápido, más libres. A medida que vayamos dejando capítulos abiertos en nuestra vida, son cargas que se van aumentando. La falta de perdón muchas veces se traduce en resentimiento, que es ese sentimiento permanente de disgusto o enfado hacía alguien por considerarlo causante de nuestros males.

José es uno de mis ejemplos favoritos para hablar de este tema, solo quiero que te pongas en sus zapatos unos segundos, envidiado por sus hermanos, ¡su propia sangre! Es vendido como esclavo de Egipto, después es acusado de violación y es llevado a la cárcel, estando ahí es traicionado y olvidado por sus compañeros de celda, siendo honesto muchos de nosotros hubiésemos renegado con Dios pasando por menos, pero el nunca lo hizo. José tenía motivos de sobra (humanamente hablando) para odiar y resentir de sus hermanos.

Pero un día todo cambió, un día estuvo frente a faraón y el favor de Dios empezó a cumplir todo aquello que una vez soñó. José empezó a gobernar, su vida tomó un nuevo rumbo, ahora todo empezaba a fluir en bendición. José inició su restauración, perdonando a sus hermanos aún sin haberlos visto, lo tenía que hacer, no podría avanzar o regresar gozo completo a su alma si no lo hacía. Cuando nacieron sus dos hijos, al primogénito le llamó Manasés que significa, Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, todo el proceso que viví, toda la dificultad quedo atrás, ahora me enfoco en lo que viene por delante, así tal cual lo dijo Pablo:

Hermanos, no considero haber llegado ya a la meta, pero esto sí es lo que hago: me olvido del pasado y me esfuerzo por alcanzar lo que está adelante.

Filipenses 3:13

La prueba máxima cuando se decide perdonar sin tener el agresor de frente, ocurre el día de la confrontación, el día del cara a cara. Ese momento es necesario para cerrar el capítulo de manera definitiva, porque muchos decimos “Yo lo perdono, pero donde lo vea no se que va a pasar”.

Para José no fue fácil, una vez se reencontró con sus hermanos demoró varios días luchando por revelar quien era, los veía pero luego en secreto lloraba amargamente, fue un momento duro.

29 Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.

30 Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; y entró en su cámara, y lloró allí.

31 Y lavó su rostro y salió, y se contuvo

Génesis 43:29-31

Así duro varios días, honestamente creo que le costó perdonar, no fue fácil, pero el perdón no es concurso donde gana el otro si tu lo perdonas, cuando tu perdonas ganas tu, gana tu alma, no se si la otra persona entenderá la dimensión del daño que te hizo, es más hay personas que ni saben que te ofendieron, pero tu resientes de ellos, sencillamente hay que determinar soltar esa pesada carga y avanzar.

Génesis 45:1-5

No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos.

Entonces se dio a llorar a gritos; y oyeron los egipcios, y oyó también la casa de Faraón.

Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él.

Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.

Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.

Las situaciones fuertes que hemos vivido nos hacen ser lo que somos hoy, hay una frase que dice, lo que no te mata, te hace más fuerte. ¿Que sería de nosotros sin toda la experiencia? El dolor nos preparó, nos impulsó, nos motivó para superarlo.

Llegaron los abrazos las lagrimas, pero lo mas importante José entendió que lo que vivió, aunque doloroso lo había llevado a lugar de honra que hoy estaba, que el mismo Dios en su plan había transformado todo este dolor en propósito.

Génesis 50: 20 Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.

Lo que hoy es dolor, Dios lo transformará para bien, para bendecirte.

2. Recaer – Reincidir.

Una de las cosas que más nos retrasa en alcanzar propósitos en la recaída, el problema de la recaída es que volvemos a caer en lo mismo que supuestamente ya habíamos superado.

Recaer es volver a tropezarnos con la misma piedra varias veces. Una de las enseñanzas más importantes que nos dejan las crisis, sobre todo las que nosotros mismos nos buscamos, es a no volver a cometer los errores que nos llevaron a ese punto. Cuando no sacamos enseñanza, o no nos importa, seguramente volveremos a tropezarnos con lo mismo.

Hay personas que no pueden salir de ese circulo vicioso, donde siempre regresan al estado inicial, o quizás cada vez lleguen mas bajo.

Son muchos factores que nos hacen reincidir, baja autoestima, falta de disciplina, dominio propio, todo lo anterior deriva en adicciones.

Recaer nos va lentamente dañando la confianza y fe en nosotros mismos.

Hay algo que se menciona permanentemente en la biblia pero que es poco usado por nosotros y esto es el Dominio Propio, el cual requiere cultivar hábitos de Disciplina, el problema está que a nadie le gusta la disciplina.

«Todo me está permitido», pero no todo es para mi bien. «Todo me está permitido», pero no dejaré que nada me domine.

1 Corintios 6:12

Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.

Gálatas 5:1

3. RENEGAR

Renegar es empezar a negar la fe, hablar negativamente de algo o alguien, a veces renegamos porque no somos conscientes de el poder que tiene nuestras palabras, pero definitivamente no podemos construir nada bueno sobre una base de negación.

Tenemos que cambiar nuestra forma de pensar y lo siguiente es cambiar nuestra forma de hablar y actuar. En el devocional “Nuevos Comienzos” compartíamos el tema, “hay poder en tu boca”. Y de como la lengua tan pequeña podía guiar nuestro camino.

Puedes revisar el devocional «nuevos comienzos» y buscar el tema el poder de tu boca. por aquí te dejare algunos versículos que hablan el poder de lo que Declaramos.

En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto.

Proverbios 18:21

Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mateo 12:37

“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.” Proverbios 12:18.

“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” Marcos 11:23

“. . . porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Lucas 6:45b

Lo que hay en nuestro corazón saldrá por nuestra boca. ¿Hay duda en nuestro corazón? ¿Hay incredulidad? ¿Hay temor? . . . De la abundancia del corazón habla la boca.

Por eso, es muy importante que leamos las Escrituras cada día porque “la fe viene por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” (Ro.10:17)

¿Estás trayendo vida o muerte en lo que hablas? Ejercita cambiar tu manera de hablar y empieza a hacerlo de manera intencional, no menosprecies las palabras de tu boca, empieza hoy, haz el cambio y empezaras a ver cambios sustanciales en tu vida.

Espero que a traves de esta serie “Reedificando” Dios haya podido hablar a tu corazón, el proceso de reiniciar, de reedificar debe ser constante en nuestras vidas, atesora cada día que compartimos, que pueda quedarte como consulta, o guía para ayudarte a trabajar en áreas que necesitan construcción en nuestras vidas. Oro a Dios para que su Espíritu Santo estos días pueda redargüir, pueda hablar constantemente a tu corazón para que te ayude a tomar acción. Dios ama lo desechado por los hombres, el puede construir y levantar de las cenizas, puede traer vida a los huesos secos y resucitar lo que estaba muerto. ¿Cúanto mas podrá hacer contigo?

Te bendigo,

Pr. Gustavo López Segura

@glopezsegura

Subscríbete a nuestra lista de correo

y permanece actualizado con reflexiones y devocionales

More To Explore

El Blog de Tavo.

Día 7. Retroceso

Día 7. Retroceso. 3 cosas que nos retrasan. Toda esta semana hemos hablado de reedificación, hemos hablado de palabras que nos ayudarán en ese propósito,

El Blog de Tavo.

Día 6. Reconstrucción II

Día 6. Reconstrucción II – Levantando muros, reparando puertas. Seguimos hoy nuestra segunda parte hablando de reconstrucción, tomando como referencia el libro Nehemías capítulo 3,

comentarios o dudas

no dudes en contactarme @Glopezsegura