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Reconstrucción: Reparación o nueva construcción de una cosa destruida, deteriorada o dañada

Si has estado siguiendo la serie devocional, hemos estado hablando de la importancia del reencuentro con Dios para retomar, el reencuentro con nuestra propia conciencia para salir del letargo que nos impide avanzar, y hemos tomado la reconstrucción del Templo y de la propia ciudad de Jerusalén como ejemplo y paralelo en nuestra vida espiritual.

Después de la restauración del templo (el lugar de Adoración), Llegamos a uno de los momentos mas simbólicos de la reconstrucción de Jerusalén, levantar los muros derribados y reparar puertas quemadas, y para hablar de eso seguiremos hablando del Libro de Nehemías.

Cuando hablamos de levantar muros, estamos hablando que necesitamos crear barreras para nuestra protección, los muros protegían las ciudades fortificadas frente a los ataques del enemigo, una ciudad sin muros, era una ciudad condenada a la muerte, al saqueo, sencillamente por cualquier lado era vulnerable, las puertas son necesarias porque se convierten en la entrada de provisión para esa ciudad, las puertas eran tan importantes para los judíos que en sus entradas se llevaban a cabo todo tipo de celebraciones. Pero también hay puertas que tenemos que cerrar para no darle paso al enemigo.

Yo quisiera que hoy puedas aplicar algunos principios que utilizó la ciudad de Jerusalén para tu propia vida, que puedas hacer un paralelo entre los muros que necesitas levantar y las puertas que necesitas reparar en tu corazón.

Jerusalén tenía doce puertas que requerían restauración. Empecemos:

  1. Puerta de las ovejas.

Nehemías 3:1 Entonces se levantó el sumo sacerdote Eliasib con sus hermanos los sacerdotes, y edificaron la puerta de las Ovejas. Ellos arreglaron y levantaron sus puertas hasta la torre de Hamea, y edificaron hasta la torre de Hananeel.

La primera puerta que se restauró fue una puerta sacerdotal, era la puerta más cercana al templo y era llamada puerta de las ovejas, desde esta puerta entraban los animales que eran llevados al sacrificio al templo, la mayoría eran corderos y ovejas. Era una puerta consagrada, me llama la atención que Nehemías, así como lo hizo Zorobabel decidieron empezar a reconstruir los lugares que representaban la presencia de Dios. La puerta del sacrificio por donde entran las ovejas, ¿no se te parece esa descripción a el mismo Jesús?.

En juan 10:7-9 encontramos lo siguiente:

Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.

Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.

Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

Asombroso lo que Jesús está diciendo, Yo soy la puerta de las ovejas, la puerta del sacrificio, la puerta de Salvación.

Si queremos que nuestra vida este fortificada, si queremos hallar salvación, esta puerta es la que tenemos que restaurar de primero. Reconocer el sacrificio de Jesús, reconocerlo como Pastor y guía, y al entrar encontraremos salvación, verdad, vida y vida en abundancia.

2. La Puerta del pescado.

La puerta del pescado, era puerta por donde entraban los pescadores a diario con su producto para ser ofrecido, esta puerta para nuestra vida debe ser llamada puerta del servicio, si bien en la primera puerta se trata de Jesús y de lo que el ha hecho por nosotros, esta segunda puerta debe hablarnos acerca de que hacemos nosotros por las personas para que alcancen a Jesús.

Muchos estamos comodos al restaurar la salvación, pero lo siguiente que debes hacer es empezar a servir a Dios y a otros. Jesús llamo a los discipulos, pero lo siguiente es que fueron capacitados para salvar a otros.

“Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres” (Mateo 4:19).

Y en la gran comisión nos recuerda:

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; (Mateo 28:19).

No es quedarnos con predicar, necesitamos empezar a formar, a capacitar, necesitamos mas obreros y menos espectadores.

3. La puerta Vieja.

Algunos piensan que se llama la puerta vieja porque perteneció a la antigua Salem, una ciudad que muchos historiadores creen puede ser los inicios de lo que hoy es Jerusalén, se dice que fue construida por Melquisedec.

Que bueno que exista una puerta que esté de referencia acerca de nuestro pasado, para honrarlo. Si no se honra el pasado, no se puede tener agradecimiento por el presente que vivimos. Ayer hablamos de cambio y de renovar nuestros pensamientos, pero que la esencia debe permanecer, el ser debe permanecer, que bueno siempre recordar el trabajo que otros hicieron para estar nosotros donde estamos hoy.

Restaurar esta puerta es importante y sobre todo en este tiempo de falsos profetas, nuevas tendencias y pensamientos que nos alejan del fundamento bíblico.

2 Timoteo 4:3- 4 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Esta es una puerta de madurez espiritual, no se trata de vivir según la cultura pasada, no tiene nada que ver  con eso, ayer hablamos de que la renovación no cambia la esencia. Así que es bueno meditar si seguimos la palabra de verdad que Cristo nos dejo, si seguimos los principios bíblicos.

Jeremías 6:16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.

Isaías 58:12 Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.

Esa puerta es un recordatorio para siempre volver a los rudimentos de nuestra fe.

No debe haber discusión entre lo nuevo y lo viejo. Jesús lo menciona de la siguiente manera

Mateo 13:52 les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

4. La puerta del Valle

Nehemías 3:13 La puerta del Valle la restauró Hanún con los moradores de Zanoa; ellos la reedificaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos, y mil codos del muro, hasta la puerta del Muladar.

Los valles son lugares bajos, esta puerta espirtualmente hablando es un recordatorio para vivir en humildad. Es una puerta importante para reparar, ya que un recordatorio permanente que aparece en la palabara es que “Dios mira de lejos al altivo”.

Los valles en nuestra vida, son importantes porque nos recuerdan que no se trata de nosotros, los valles desnudan nuestro corazón, los valles son procesos, pero los valles tambien son la oportunidad para que Dios muestre su poder.

Salmo 23:4 “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”

Ezequiel 37:1-2 “La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevo en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que era muchísimo sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.”

El ha prometido estar con nosotros en el valle de muerte, o demostrar su poder en el valle de huesos secos, para que lo muerto vuelva a la vida.

Restaurar la puerta del valle, es morir a nuestro YO, para que Cristo viva en nosotros.

5. La puerta del muladar.

Nehemías 3:14 Reedificó la puerta del Muladar Malquías hijo de Recab, gobernador de la provincia de Bet-haquerem; él la reedificó, y levantó sus puertas, sus cerraduras y sus cerrojos.

Toda puerta tiene cumple dos funciones, dejar entrar y dejar salir. En este caso la puerta del Muladar, también conocida como la puerta del estiércol, era una puerta de salida de desechos. Sin esa puerta los desechos quedan dentro y la ciudad se contamina. Ya sabes a lo que me refiero, tenemos que desarrollar madurez para determinar que cosas están siendo tóxicas en nuestra vida y deben ser eliminadas.

La puerta quedaba al sur de la ciudad, por el norte estaba la puerta de las ovejas y hacia el sur estaba la puerta del muladar, y esa puerta daba al Valle de Hinnon, un lugar donde se incineraban los desechos de Jerusalén.

Ge Hinnon viene de la palabra hebrea Gehena, que para la cultura judía equivalía a un lugar de tormento, el infierno, será por los desechos y el fuego, me imagino que por el olor, era todo lo contrario a un paraíso celestial. Jesús en Marcos 9: 43 esta hablando de las ocasiones de caer, y frente a esa puerta como ilustrándole a los discípulos les dice:

Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado,

44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

La palabra infierno que utiliza es Gehena (he hinnon), en comparación al valle donde el fuego no se consumía, era permanente y el gusano no moría.

Esta puerta es una invitación a sacar lo impuro y despojarnos del viejo hombre. Al restaurar esta puerta debemos permitir al Espíritu Santo que haga la obra. Es una puerta de confrontación, pero también de decisión, de arrojar toda esa basura fuera de nuestro corazón.

6. La puerta de la Fuente.

Nehemías 3:15

15 Salum hijo de Colhoze, gobernador de la región de Mizpa, restauró la puerta de la Fuente; él la reedificó, la enmaderó y levantó sus puertas, sus cerraduras y sus cerrojos, y el muro del estanque de Siloé hacia el huerto del rey, y hasta las gradas que descienden de la ciudad de David.

En esta puerta se encontraba el sistema de agua de la ciudad, en la Biblia el agua representa 2 cosas, pureza y Espíritu Santo. En el tabernáculo en tiempos de Moisés, había una fuente en el atrio (Patio), esa fuente estaba puesta antes de entrar al lugar santo, ahí el sacerdote lavaba sus manos y pies, para presentarse puro ante la presencia de Dios. Creo que después de restaurar la puerta del muladar, de sacar todo lo que contamina, se viene un lavado espiritual y lo mas importante la invitación al espíritu santo a que tome el control.

Juan 7:38-39 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Hasta ahora vamos por la mitad de las puertas, todas tienen una simbología espiritual, tan importante como conocer que significaban para Israel en ese momento, es importante para nosotros aplicar estos principios a nuestra vida espiritual.

Puertas de Salvación, de servicio, honra, de humildad, de limpieza y purificación. Todas aplicables a nuestro diario Vivir.  Mañana continuamos con la segunda parte de la reconstrucción de muros y puertas.

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