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Día 7.

Hemos menospreciado las cosas pequeñas y creemos que no nos pueden hacer daño, pero una bala, una bacteria, un virus, o un sorbo de veneno mata, y su pequeñez no quita su poder. El animal que más mata humanos no es el tiburón o el león!es el Mosquito!  Hoy hablaremos de el poder de las palabras, el poder de la lengua, el poder de lo que confiesas. Somos lo que pensamos, hablamos y hacemos. Por eso la Biblia nos habla de renovar nuestros pensamientos, cuidemos lo que hablamos, y que nos convirtamos en hacedores de su Palabra.

De nuestros órganos más pequeños esta la lengua. Santiago 3 nos da una descripción completa y detallada de esta chiquita pero peligrosa.

Santiago 3:

1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

2Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.

3 He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.

4 Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.

5. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, !!cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!

6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana;

8 pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

11 ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? (V11)

12Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. (V12)

Solo con leer este capítulo todo está dicho.

TUS PALABRAS TE DIRECCIONAN

Quien controle su lengua, podrá controlar su dirección, su destino. Los versos 3 y 4, nos habla una gran verdad de la lengua: 3 He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. 4 Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.

Nuestras palabras, nos pueden llevar a la vida o a la muerte, al éxito o al fracaso, si usted lo confiesa, de seguro pasará.Yo no creo que gane el examen, yo no sé, no sirvo para eso, el seguirá siendo un borracho, mi matrimonio no sirve, soy un fracaso! lo que confiesas en tu boca, demuestra tu nivel de fe, y la confianza que tienes Dios.

En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto. Proverbios 18:21

Básicamente, el escritor de Proverbios está diciendo en este versículo: “Cada vez que usted abre su boca, está ministrando muerte o vida, y lo que reparte por ella es lo que va a comer”. 

Hemos escuchado la frase: “Te vas a tener que comer tus palabras”, y Proverbios 18:21 confirma esta vedad. ¡Comerás del fruto de tus palabras! ¿Qué Quieres Comer? Las palabras que hablamos tienen poder para influir en nuestras vidas. De hecho, usted puede estar comiendo sus palabras ahora mismo, y ésa podría ser la razón de que no esté contento con su vida. ¡Su boca puede estar metiéndolo en problemas consigo mismo! Un corazón agradecido, siempre tiene en su boca acción de gracias.

Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mateo 12:37

Hay poder en lo que declaras.

Hay poder en su Boca, En lo que trasmite a sus generaciones. Jacob y Esaú lo sabían, ellos no lucharon por plata o dinero, sino por la bendición de su padre, que Cambiaría su destino y futuro! Las palabras de su Padre determinarían proféticamente los siguientes años para ellos.

¿Qué estamos declarado sobre nuestra familia?

“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.” Proverbios 12:18.

Tus palabras pueden ayudar a restaurar, sanar y confortar, por favor conectemos el cerebro y después la Lengua.

Declara la palabra.

“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” Marcos 11:23

El verbo “DECIR” aparece tres veces, el verbo “CREER” aparece solamente una vez. Esto nos muestra que Jesús pone el énfasis en el “Decir”. No debemos ser cristianos pasivos ante las circunstancias de la vida. Debemos ser activos, debemos levantarnos y actuar en el nombre de Jesús. 

Debemos hablar, debemos decir, declararlo,  • A nuestra montaña. • A nuestra situación económica. • A nuestra familia. • A nuestra enfermedad.

Me gusta el pasaje de los huesos secos en Ezequiel 37, el Señor le dice al profeta, háblales a los huesos secos, profetiza sobre ellos, y estos huesos vivirán, muchos de nosotros diríamos pero señor los huesos no tienen orejas, las montañas menos, y las tormentas no hablan mi idioma, pero cuando Dios te diga lanza la palabra, no lo dudes, y empieza a cambiar tu manera de hablar para que puedas profetizar sobre las circunstancias, la palabra de Dios en tu boca es un arma poderosa.

En tu boca hay poder.

“Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.” II Corintios 4:13b 

No hablamos lo que sentimos, no hablamos lo que vemos, hablamos lo que creemos, por eso en Joel 3:10 podemos leer: “. . . diga el débil: Fuerte soy.” 

Si creemos bien, vamos a hablar bien, si creemos mal, vamos a hablar mal. Nuestras palabras revelan la fe que tenemos y no solamente la fe que tenemos, sino también lo que hay en nuestro corazón.

“. . . porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Lucas 6:45b 

Lo que hay en nuestro corazón saldrá por nuestra boca. ¿Hay duda en nuestro corazón? ¿Hay incredulidad? ¿Hay temor? . . . De la abundancia del corazón habla la boca. Por eso, es muy importante que leamos las Escrituras cada día porque “la fe viene por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” (Ro. 10:17)

¿Estás trayendo vida o muerte en lo que hablas? Ejercita cambiar tu manera de hablar y empieza a hacerlo de manera intencional, no menosprecies las palabras de tu boca, empieza hoy, haz el cambio y empezaras a ver cambios sustanciales en tu vida.

Aquí está en enlace en vídeo https://www.instagram.com/tv/CJ0yIBxAhZo/?igshid=tbbocbqyd6aw

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